“Por tanto, dejando las
enseñanzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez, no echando
otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia
Dios, de la enseñanza sobre lavamientos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno”. Hebreos. 6:1-2
“Id, pues, y haced discípulos
de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo”. Mateo. 28:19
Dios ha dejado a su pueblo mandamientos,
estatutos, leyes y ordenanzas; las dos ordenanzas establecidas por Jesucristo
en el Nuevo Testamento son: la cena del Señor y el bautismo en agua, por lo
tanto debemos cumplirlas. En el momento
que recibimos a Jesucristo en el corazón, el espíritu nace de nuevo (Efesios.
2:1-2), luego en el bautismo en agua nace de nuevo su alma (Romanos. 6:1-11).
Cuando el creyente no se bautiza, las
ataduras permanecen, las personas continúan fumando, tomando licor, bailando,
etc., pero en el bautismo son liberadas de muchas de ellas, por ello la
importancia del bautismo en agua. En el
momento de la resurrección, el cuerpo nacerá de nuevo, es decir y será
transformado de un cuerpo de corrupción a uno incorruptible, en un abrir y
cerrar de ojos (1 Corintios. 15:52).
En el libro de
los Hechos de los Apóstoles, leemos que el eunuco etíope iba de regreso de
adorar de Jerusalén, leyendo las Escrituras (Hechos. 8:27-28), cuando Felipe se le
acercó y le preguntó ¿entiendes lo que lees?, el eunuco respondió que no y que
no había nadie que le explicara; Felipe
le anunció el evangelio y luego que el eunuco lo había recibido le pidió que lo
bautizara (Hechos. 8:27-40), e inmediatamente fue bautizado.
La palabra bautismo se
deriva de la raíz griega baptizo, que significa: sumergir repetidas veces, ser inmerso, purificar por inmersión o sumergirse, ser
hecho limpio con agua y sumergirse uno mismo (Strong 907), esto nos indica que el bautismo nos purifica como
obediencia. También se deriva de bapto que significa: mojar o empapar, ser teñidos o tomar el
color de (Strong 911), usada del teñido
de vestidos, de sacar agua introduciendo
una vasija en otra más grande, etc. Por
otro lado, se deriva de Baptista que es el proceso de
sumersión, inmersión (Strong 910). El Diccionario Océano Uno, dice:
Sumersión es meter una cosa debajo (dentro) del agua o de otro líquido. La palabra bapto identifica la
práctica que realizaban los artesanos que fabricaban telas con el propósito de
teñirlas de un color determinado. Para ello sumergían las telas en un
recipiente o mueble, o aún en agujeros hechos en la tierra impermeabilizados
con estuco u otro material, los cuales contenían el tinte del color deseado.
Habían varios recipientes u hoyos, que contenían diferentes matices. Según el
color que desearan, así se elegía el recipiente en el cual estaba el líquido
que les serviría para “mojar” la tela.
Esto nos ejemplifica que ser bautizado es ser teñidos del color de
Cristo. El bautismo en agua tiene
varios beneficios, algunos de ellos son:
Ø PERDÓN DE PECADOS, Hechos. 2:38. La Biblia enseña que por medio del
arrepentimiento y en el bautismo Dios perdona nuestros pecados, porque
significa purificarse, limpiarse, y sólo quien se arrepiente de su mal proceder
y desea tener comunión con el Señor, desea purificarse. La palabra perdón viene de la raíz griega aphesis
que significa liberar, poner en libertad
y soltar de la cárcel de pecado (Strong 859), indicando que el bautismo en
agua liberta del pecado y rompe ataduras.
Ø LIBERTAD DE LA ESCLAVITUD , 1 Corintios. 10:2. La Biblia indica que el
pueblo de Israel cuando cruzó el mar rojo fue bautizado en la nube y en el mar,
pasando de esclavos a libres. Libertad
viene del griego eleutheria, que se traduce como: ser libre de vivir conforme a nuestros placeres (Strong 1657),
queriendo dar a entender que el bautismo nos libera de vivir en pecado, de la
idolatría, hechicería, brujería, de la
vana manera de vivir heredada de nuestros padres (1 Pedro. 1:18), para obedecer a Cristo.
Ø DEBILITAMIENTO DEL HOMBRE
VIEJO, Romanos.
6:1-11. En este pasaje se nos indica
que hemos sido bautizados en su muerte.
La palabra “muerte” de este pasaje viene de la raíz griega thanatos
que significa: la separación del alma
del cuerpo, dejando el cuerpo de funcionar y volviendo al polvo (Strong
2288). Esto nos indica que el bautismo
reduce a la impotencia el viejo hombre (Mateo. 12:29), para que el nuevo hombre
pueda crecer y hacerse robusto. Cuando
el cristiano no se ha bautizado, el hombre viejo está fuerte y domina, llevando
al pecado.
Ø SEPULTADOS Y RESUCITADOS
CON CRISTO, Romanos. 6:2-4; Col. 2:2. En Génesis 3:19 el Señor le dijo a Adán
después de haber pecado: con
el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de
ella fuiste tomado. Porque del polvo
eres y al polvo volverás, esto nos enseña que Dios estableció que todo hombre debe
morir para regresar a la tierra de donde fue tomado, pero para el cristiano,
Dios ha dejado el bautismo, porque en él nos hacemos uno con el Señor en su
muerte, cumpliendo de esta forma Génesis 3:19, porque el Señor nos sustituyó en
la muerte.
v SEPULTURA viene de la raíz griega sunthapto que significa sepultar con, o juntamente (Strong
4916); se utiliza solo en sentido metafórico, de la identificación del creyente
con Cristo en su sepultura, tal como es expuesta en el bautismo (Diccionario
Vine). Cuando somos sumergidos en las
aguas del bautismo, somos sepultados al pecado juntamente con Jesucristo, de
tal forma que como consecuencia ya no podemos practicar el pecado; y cuando
somos levantados, resucitamos juntamente con Él.
v RESUCITAMOS PARA ANDAR EN
NOVEDAD DE VIDA, La palabra resucitar
tiene su origen en la raíz griega sunegeiro
que significa: levantar juntamente con (Strong 4891) y se
utiliza de la resurrección espiritual del creyente con Cristo (Efesios. 2:6). De la misma forma como cuando el Señor
Jesucristo resucitó, su cuerpo fue transformado, cuando somos levantados de las
aguas del bautismo, resucitamos juntamente con él, somos cambiados para caminar
en novedad de vida.
Ø BUENA CONCIENCIA, 1 Pedro.
3:21. El
Diccionario Vine dice que regenerar es destacar el inicio de un
nuevo estado de cosas en contraste con el viejo y la palabra conciencia se
deriva del griego suneidesis que
significa uno conociendo con y el
testimonio dado de la propia conducta por la conciencia (Strong 4893), es
decir, conciencia es aquel proceso de pensamiento que distingue lo que
considera moralmente bueno o malo, alabando lo bueno, condenando lo malo, y así
impulsando a hacer lo primero y a evitar lo último (Diccionario Vine). Antes de llegar al Señor, nuestra conciencia
estaba contaminada y llena de pecado, de tal manera que aunque su función era
redargüirnos cuando cometíamos pecado, ya no lo hacía, pero en el momento que
llegamos al Señor obtenemos una conciencia neutra, que distingue moralmente lo
bueno o malo y en el bautismo obtiene una buena conciencia (1 Corintios. 2:15).
Ø CONVERTIRSE EN DISCÍPULOS, Mateo. 28:19. El
mismo Señor Jesucristo dijo que el que creyera en Él y fuera bautizado, sería
constituido en su discípulo, por lo tanto, el bautizarnos nos habilita para ser
discípulos, para ser trasladados de la categoría de oyente y de creyente a la
de discípulo.
Ø PARTICIPAR DE LA RESURRECCIÓN , Romanos.
6:5. En este pasaje, la palabra resurrección viene de la palabra griega anastasis
que significa un levantamiento (ana: arriba y jistemi: poner en pie) (Strong
386), por lo que los cristianos que
escucharon del bautismo y teniendo la oportunidad de bautizarse no lo hicieron,
y murieron sin esa condición, no resucitarán.
Cuando nos
bautizamos estamos mostrando nuestra obediencia y amor al Señor, porque
cumplimos una ordenanza que Él ha dejado, es por eso necesario que cada
creyente lo haga, para que al mismo tiempo de obedecer, obtener cada uno de sus
beneficios.
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